Una página por proyecto
Cada desarrollo recibe su propia página con identidad, ubicación, renders y modelos disponibles. Los proyectos no se amontonan en una sola sección.
La preventa se decide con renders, planos y confianza en que la obra avanza. Tu web debe entregar las tres cosas mejor que el folleto.
Un proyecto inmobiliario es la compra más grande en la vida de tu cliente, hecha muchas veces sobre plano. La web que documenta el avance de obra, muestra cada modelo con su plano y responde el financiamiento con claridad convierte interesados en separaciones.
El comprador sobre plano tiene un solo miedo real: que la obra no avance. La bitácora pública con fotos fechadas ataca ese miedo de frente, cada mes, sin que tu vendedor tenga que jurarlo por teléfono.
Es además tu mejor herramienta de seguimiento: cada actualización es una razón legítima para reactivar a los interesados fríos. "Ya vaciamos el piso 12" abre más conversaciones que cualquier promoción.
Los proyectos entregados cierran el círculo: fechas, ubicaciones y fotos reales de lo construido. En este rubro la trayectoria documentada es la moneda de confianza.
Cada desarrollo recibe su propia página con identidad, ubicación, renders y modelos disponibles. Los proyectos no se amontonan en una sola sección.
Detallamos cada modelo con plano, metraje, acabados y precio desde, para que el comprador entienda exactamente qué está separando.
Montamos la bitácora de obra con fotos fechadas que tu equipo actualiza en minutos. Es la prueba de que el proyecto avanza y tu mejor razón para reactivar interesados.
Los formularios de preventa y el WhatsApp con el proyecto ya referenciado entregan el lead directo a tu equipo o a WapyCRM para el seguimiento.
Comprar sobre plano es un acto de fe. La web tiene que sostener esa fe con evidencia para cada tipo de comprador.
Necesita imaginarse ahí: recorridos, planos claros, acabados y el entorno del proyecto. Le pesa la fecha de entrega y que la obra vaya avanzando.
Compra por plusvalía y forma de pago. Le importan el precio desde, el plan de pagos, la zona y la trayectoria de proyectos entregados a tiempo.
Ya escuchó historias de obras paradas. Necesita la bitácora de avance, los proyectos entregados con fecha y ubicación, y una empresa que se muestra sin miedo.
Después del render, la pregunta que frena la separación es siempre la misma: "¿cómo lo pago?". El comprador quiere entender el abono inicial, el plan de pagos durante la construcción y qué pasa al momento de la escrituración. Cuando esa información está clara en la web, el interesado llega a la cita ya haciendo cuentas, no preguntando lo básico.
No hace falta prometer una tasa ni sustituir al banco: basta con explicar con honestidad la estructura de pago y guiar el siguiente paso. La claridad sobre el dinero convierte más que cualquier render, porque es la duda real que detiene la decisión.
Depende del número de proyectos activos. La estructura típica (sitio institucional más una página completa por proyecto) parte del rango corporativo ($950) y crece con cada proyecto y sus fichas.
Sí, es el diseño: tu equipo sube fotos y notas desde el panel en minutos. Una bitácora que depende de la agencia termina abandonada, y abandonada es peor que no tenerla.
La web capta y filtra: formularios por proyecto, WhatsApp con el proyecto ya referenciado y entrega directa a tu CRM o a WapyCRM para el seguimiento comercial.
La convertimos en pieza de trayectoria: pasa a "proyectos entregados" con fecha, ubicación y fotos de lo construido. Ese historial es lo que da confianza para vender el siguiente desarrollo.
Sí, cambia el enfoque: en vez de fichas de modelos, el peso va al portafolio de obras entregadas, el proceso de trabajo y el cotizador de proyecto. La confianza sigue construyéndose con obra documentada.
Sí, cuando el proyecto los tiene. En preventa un recorrido 360 de un apartamento modelo ayuda al comprador a imaginarse el espacio antes de que exista físicamente.
Diagnóstico sin costo y propuesta con precio cerrado, por escrito. Sin compromiso.