1. Palabras clave con intención
Separamos las búsquedas que compran de las que solo curiosean. Priorizamos términos concretos ("plomero de emergencia 24 horas Panamá") sobre genéricos ("plomería"), porque los primeros traen a quien tiene el problema y el dinero para resolverlo.
2. Estructura y anuncios
Agrupamos palabras por tema para que cada anuncio le hable directo a esa búsqueda. Redactamos varias versiones de titular y descripción para probar cuál convence más.
3. Palabras clave negativas
Le decimos a Google por qué NO queremos pagar: "gratis", "empleo", "cómo hacerlo yo mismo". Esta lista se afina cada semana y es de lo que más presupuesto salva.
4. Destino y conversiones
Conectamos el anuncio a una landing que cumple lo prometido y medimos la conversión real, no solo el clic. Sin esto, optimizar es adivinar.
5. Optimización de pujas
Semana a semana movemos presupuesto hacia las palabras y anuncios que traen clientes y apagamos los que solo gastan. El aprendizaje se acumula y el costo por cliente baja con el tiempo.