Estructura del catálogo
Definimos los filtros que tu comprador usa de verdad (zona, tipo, precio, recámaras, estado) y cómo se organiza el inventario para que encuentre en dos clics.
El comprador filtra por zona, precio y recámaras antes de hablar contigo. Si tu web no filtra, el comprador se va a un portal que sí.
La inmobiliaria que depende solo de portales de terceros alquila su negocio: paga por destacar sus propias propiedades y compite en la misma vitrina con todos. Tu web propia es el activo donde el interesado ve solo tu inventario y te escribe solo a ti.
Las búsquedas inmobiliarias son geográficas: "apartamento en venta Costa del Este", "casa en Coronado". Una página por zona, con las propiedades activas y una guía del área (precios promedio, plusvalía, estilo de vida) posiciona exactamente donde decide tu comprador.
Los portales no pueden darte eso: su página de zona muestra a toda tu competencia. La tuya muestra tu inventario y tu WhatsApp.
Para el corredor individual el mismo principio aplica en escala: una web con diez propiedades bien presentadas y tu cara visible genera más confianza que un perfil perdido entre miles.
Definimos los filtros que tu comprador usa de verdad (zona, tipo, precio, recámaras, estado) y cómo se organiza el inventario para que encuentre en dos clics.
Diseñamos la ficha de propiedad con galería amplia, datos clave (metraje, mantenimiento, estado legal) y botón de WhatsApp con la referencia ya escrita.
Construimos las páginas geográficas que capturan "apartamento en venta Costa del Este" y similares, con tu inventario activo y una guía del área.
Te dejamos subiendo propiedades, cambiando precios y marcando vendido en minutos, sin depender de la agencia para cada movimiento.
Un comprador de vivienda, un inversionista y un propietario que quiere vender buscan cosas distintas. La web separa cada camino.
Filtra por zona, precio y recámaras, y decide con las fotos y el recorrido. Necesita fichas claras y una forma rápida de preguntar por una propiedad concreta.
Piensa en números: rentabilidad de alquiler, plusvalía de la zona, gastos de mantenimiento. Le pesan las cifras visibles más que el estilo de vida.
Quiere captar corredores serios. Una sección de captación separada, con lo que ofreces al propietario, convierte esa visita en un mandato de venta.
En bienes raíces la primera impresión es visual y es en el celular. Una ficha con fotos oscuras, torcidas o insuficientes transmite descuido justo cuando el comprador está juzgando si eres serio con montos de seis cifras. Vale la pena la foto profesional; la web tiene que presentarla bien y cargarla rápido aunque la propiedad tenga treinta imágenes.
La velocidad no es un lujo técnico: un catálogo que tarda en cargar con datos móviles pierde al comprador antes de la primera ficha. Optimizamos para que decenas de fotos por propiedad se vean nítidas y carguen al instante, que es donde muchos sitios inmobiliarios fallan y ceden el comprador al portal.
Con catálogo y filtros funciona como un e-commerce de fichas: desde el rango de $1,500 según el tamaño del inventario y las integraciones. Un corredor con pocas propiedades puede empezar con una corporativa desde $950.
Sí: subes fotos, cambias precios y marcas vendido desde un panel simple. Publicar una propiedad nueva toma minutos, no llamadas al programador.
Podemos sincronizar tu inventario con portales que acepten alimentación externa, para publicar una sola vez y aparecer en todos. Se evalúa portal por portal en el diagnóstico.
Sí, y conviene: el propietario que quiere vender es tan valioso como el comprador. Montamos una sección de captación separada, con lo que ofreces al dueño y un formulario propio, para que ese lead no se pierda entre las propiedades.
Sí. El catálogo distingue venta y alquiler con sus propios filtros y fichas. Para alquiler solemos destacar las cifras que importan (canon, mantenimiento, requisitos) desde la ficha.
Sí, la ficha admite video y recorridos 360 cuando la propiedad los tiene. Es de lo que más filtra visitas: quien reserva una cita tras ver el recorrido llega mucho más decidido.
Diagnóstico sin costo y propuesta con precio cerrado, por escrito. Sin compromiso.