Reserva directa primero
Montamos el motor de reservas con disponibilidad real y pago en línea, y un incentivo visible por reservar directo. Esa es la pieza que recupera la comisión de las OTAs.
Cada reserva que entra por una OTA te cuesta hasta una quinta parte de la tarifa. La reserva directa por tu web te la deja completa.
Booking y las agencias en línea son un canal, no el dueño de tu negocio. El viajero que ya te encontró ahí suele buscar tu web antes de confirmar: si le ofrece mejor tarifa directa, fotos reales y una reserva simple, esa comisión se queda contigo.
El viajero no empieza buscando hotel: empieza buscando "qué hacer en Bocas del Toro" o "mejor época para San Blas". Quien responde esas preguntas con contenido útil se presenta antes de que la OTA entre en juego.
Cada guía enlaza a tus experiencias y habitaciones: el lector pasa de investigar a cotizar sin salir de tu sitio. Ese embudo de contenido es la fuente de reservas directas más barata que existe, y trabaja todo el año.
Para el mercado internacional el sitio se sirve en inglés y español con etiquetado correcto por idioma. Un traductor automático mal configurado espanta más de lo que ayuda.
Montamos el motor de reservas con disponibilidad real y pago en línea, y un incentivo visible por reservar directo. Esa es la pieza que recupera la comisión de las OTAs.
Escribimos las guías del destino y las páginas por experiencia o tipo de habitación que capturan al viajero mientras aún planea, antes de que la OTA entre.
Servimos el sitio en español e inglés con URLs y etiquetado por idioma, no con un traductor automático que rompe la confianza del viajero internacional.
Conectamos con tu channel manager para que Booking, la web y demás canales compartan el mismo inventario y no haya sobreventa.
Un hotel, un operador de tours y un alojamiento boutique venden distinto. La web se ajusta a cada modelo.
Necesita motor de reservas con disponibilidad por fecha, páginas por tipo de habitación y tarifas por temporada. La reserva directa es el corazón del sitio.
Vende experiencias: San Blas, Bocas, avistamiento, city tours. Cada tour es una página con fotos reales, qué incluye, punto de salida y reserva con anticipo.
Compite con la experiencia y la historia del lugar. Le pesan las fotos propias, las reseñas verificables y el contenido del destino que lo rodea.
El turismo en Panamá vive de temporadas: seca, verde, feriados largos, fin de año. Los precios, la disponibilidad y hasta qué experiencias promocionas cambian a lo largo del año. Una web que obliga a llamar al programador para cambiar una tarifa o cerrar fechas llega siempre tarde a la temporada.
Por eso dejamos las tarifas, la disponibilidad y los paquetes en tu control, editables al momento. Puedes lanzar una promoción de temporada baja, cerrar fechas ocupadas o destacar el paquete de feriado sin depender de nadie. El negocio que reacciona rápido a la temporada llena; el que no, deja habitaciones vacías.
Con motor de reservas y pago en línea, desde el rango de $1,500. Un operador de tours con catálogo simple puede partir de la corporativa ($950) e integrar reservas después.
Sí: conectamos con gestores de canales para sincronizar disponibilidad y evitar sobreventa. Tu web es un canal más del mismo inventario, el que no cobra comisión.
Sí, con pasarelas que aceptan tarjetas internacionales. Yappy suma para el mercado local. Configuramos ambas según tu mezcla de clientes.
Sí, es clave en este rubro. Dejas configuradas tarifas por fecha y paquetes de temporada que activas o cierras tú mismo, sin depender de la agencia para reaccionar a un feriado o a temporada baja.
Sí, y muy bien. Cada tour se arma como una página propia con fotos reales, qué incluye, punto de salida y reserva con anticipo. Es lo que te independiza de vender solo por WhatsApp o por intermediarios.
Sí, integramos reseñas verificables de las plataformas donde ya te califican. Para el viajero internacional, ver reseñas reales pesa más que cualquier texto de la web.
Diagnóstico sin costo y propuesta con precio cerrado, por escrito. Sin compromiso.